Escrito por: karpanthia / 16/07/2009 - 13:32

Carl Fredriksen siempre ha querido ser un explorador y vivir en busca de aventuras. Desde niño su ídolo ha sido siempre Charles Muntz, (aventurero de profesión) y Carl sueña con seguir sus pasos, hasta que un día, se embarcará en una aventura muchísimo más grande de lo que hubiera soñado jamás...
Hablar de Pixar es hablar de Cine, en mayúsculas... y ver una nueva película de este genial equipo de animación es un reto. Un reto no para el espectador si no ver qué metas se han marcado en su nueva producción y por supuesto, ver si son capaces de superarlo, y eso es algo muy pero que muy difícil, ya que cada vez que Pixar nos trae una nueva película las alabanzas y críticas positivas siempre son unánimes y tras una obra maestra como Wall-E, la verdad es que lo tenían bastante complicado.
Bien, pues como era de esperar (o no) Pixar lo ha vuelto a hacer. Se han vuelto a super a sí mismos.
Up es una película que si bien y como viene siendo habitual pese a estar destinada a un público infantil al tratarse de Disney, dibujos o animación (llamadlo como querais) no es precisamente para niños... aunque paradójicamente, es el mejor público al que puede dirigirse, ya que nos presentan los grandes "valores Pixar" (ternura, amistad, amor) elevados a la máxima potencia, y es que si algo destaca sobre su antecesora, es que tiene un pequeño toque "más Disney"
Pese a tratarse de una idea muy sencilla aunque descabellada (un anciano quiere realizar un viaje a lo desconocido por una promesa de amor) se darán una sucesión de situaciones en las que nos subiremos a bordo de una montaña rusa de sensaciones, ya que tan pronto estás riendote a carcajadas como estás a punto de llorar y es que Up divierte y emociona más que cualquier drama o comedia de producciones de "cine real".
Los personajes tienen muchísimo carisma destacando por encima de todos Carl y Russel, un pequeño boyscout de origen asiático al que le queda tan sólo una medalla para ser boyscout senior: la medalla de ayudar a un anciano.
Juntos forman un tándem maravilloso, que se ha visto en infinidad de ocasiones pero no por ello es menos efectivo: el viejo cascarrabias y el niño inocente dando lugar a los momentos más emotivos de la película así como algunos de los más entrañables. Son personajes a los que les cojes cariño enseguida, en especial a Carl pues su historia tiene un transfondo de lo más triste (mucha gente estaba con los cleenex a los 10 minutos de película) y te preocupas de lo que les pueda pasar.
En cuanto a la parte técnica, más de lo mismo: cada trabajo que nos traen estos genios de la animación es un portento de imaginación y dedicación por parte del equipo. Todos los detalles, planos, colores, iluminación... todo está realizado con muchísimo mimo. Uno puede estar mirando alrededor de lo que están haciendo los protagonistas que no puede evitar quedar maravillado ante lo que ve, por no hablar de la música, pieza clave para conseguir emocionar al público (y con unas 5 notas de piano).
Otro dato a tener en cuenta es el uso de las 3D en la película, las cuales están perfectamente implementadas habiendo momentos en los que parece que la casa se va a salir literalmente de la pantalla y va a volar sobre la cabeza del espectador. Muy recomendable verla en 3D, si señor.
En definitiva, y como he dicho al principio, Pixar lo ha vuelto a hacer. Nos trae una preciosa película con un mensaje que hará que valores las cosas de otra forma y vivas la vida como si fuera el último día de tu vida, transportandonos a una aventura que deseas que no tenga fin pero que por desgracia, cuando te quieres dar cuenta terminas para salir del cine con una sonrisa de oreja a oreja por haber visto semejante maravilla y deseando saber qué nueva sorpresa nos regalaran en su próxima entrega.
Lo mejor: el tandem entre Carl y Russel. Los perros en especial "Dog" y sobre todo Kevin.
Lo peor: que no dure más porque se pasa "volando"
Gracias Pixar. Tienes otro Oscar asegurado.
Valoración: 9.9/10
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